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Puigdemont pide a la oposición avalar los Presupuestos si quiere combatir la pobreza

Carga contra el Estado por «la involución autonómica y el ahogo fiscal» a Cataluña

. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido a todos los partidos de la oposición que se abran a negociar los Presupuestos de 2016 si quieren luchar de forma efectiva contra la pobreza: «El Presupuesto es un instrumento fundamental para poder avanzar».

Lo ha dicho en el pleno monográfico sobre pobreza y reactivación económica que se celebra en el Parlament, donde ha asegurado que la independencia es el «único camino» que tiene Cataluña si quiere luchar de forma efectiva contra la pobreza y para fortalecer su bienestar.

Puigdemont no tiene por ahora el apoyo garantizado a las cuentas de ningún partido de la oposición, ni tan siquiera de la CUP, con quien JxSí tiene un pacto de estabilidad parlamentaria, y le valdrían los votos de uno de los cinco grupos de la oposición para sacarlos adelante.

El presidente ha mantenido su apuesta por el plan de choque social que JxSí presentó antes de su investidura, y ha asegurado que para aprobarlo íntegramente son indispensables unas cuentas que lo respalden: «Para sacarlo adelante necesitaremos un Presupuesto».

Las cuentas van con retraso porque las largas negociaciones entre JxSí y la CUP para la investidura han impedido presentarlos dentro de plazo, y el vicepresidente y conseller de Economía, Oriol Junqueras, fijó el mes de mayo como fecha para sacarlos adelante.

Puigdemont ha situado «dos líneas de avance» contra la pobreza: el presupuesto y la independencia, y como la segunda es más a largo plazo que la primera –18 meses–, ha pedido a la oposición negociar las cuentas aunque no le guste la hoja de ruta soberanista.

El presidente se ha comprometido a «consensuar medidas aplicables y útiles» con la oposición, para demostrar que está dispuesto a negociar unas cuentas que tengan los máximos apoyos posibles.

LISTA DE AGRAVIOS

Puigdemont ha cargado contra el Estado por «la involución autonómica y el ahogo fiscal» a la que tiene sometida Cataluña, y ha hecho un listado de los agravios que, a juicio del Govern, tienen que padecer el conjunto catalanes.

El presidente ha hablado de «15.000 millones de euros de déficit fiscal»; de que Cataluña es la segunda comunidad que más recursos tributarios aporta a la caja común y, en cambio, la décima comunidad en recursos por cápita recibidos, y ha reprochado al Estado que en 2015 pagó 185 millones en aplicación de la ley de dependencia, mientras que la Generalitat tuvo que abonar casi 900.

«Vistos los antecedentes, el único camino para disponer de los instrumentos para fortalecer nuestro Estado del Bienestar es tener un Estado, un Estado que siga el ejemplo de los países europeos más avanzados como Austria», ha concluido.

NO HAY MILAGROS

Para combatir la pobreza también ha planteado desarrollar algunos puntos de la hoja de ruta soberanista, como una «agencia de protección social catalana que gestione todas las prestaciones», un ley catalana de promoción de la autonomía personal, o una agencia catalana de la energía.

Puigdemont ha admitido que la independencia por si sola «no es ningún milagro», pero sí permitiría a Cataluña decidir a qué dedica sus recursos, algo que ahora no puede hacer porque no tiene una hacienda propia, ha alegado.