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Tejerina garantiza a los 28 que España actuará “con el convencimiento de que París no tiene marcha atrás”

La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha garantizado este lunes a sus homólogos europeos que España “actuará con el convencimiento de que el camino que marca” el Acuerdo de París para la lucha contra el cambio climático “no tiene marcha atrás”, al mismo tiempo que ha defendido que, tras el anuncio de retirada del mismo de Estados Unidos es el momento de “redoblar los esfuerzos”.

“España actuará con el convencimiento de que el camino que marca París no tiene marcha atrás. Vamos a implementar el acuerdo y vamos a trabajar con todos aquellos (…) que de manera contundente hemos reafirmado nuestro compromisos en estos últimos días”, ha expresado al inicio de su intervención en el debate sobre el futuro del Acuerdo de París que los ministros de Medio Ambiente han tenido en su reunión de Luxemburgo.

Asimismo, García Tejerina ha defendido que los compromisos adquiridos en el tratado climático “están asumidos” y es el momento de “reafirmarlos” y de “redoblar los esfuerzos”.

“El anuncio de Estados Unidos sobre su retirada del Acuerdo de París no es una buena noticia, pero la comunidad internacional sigue adelante porque el acuerdo no se puede renegociar, está en vigor y ha sido ratificado por 148 países”, ha enfatizado.

Por ello, ha destacado que la UE y los Estados miembros deben mantener el “liderazgo” en la “promoción de un desarrollo bajo en carbono” y deben “buscar aliados estratégicos” para cumplir con los objetivos adquiridos en el Acuerdo de París.

En este contexto, la ministra ha trasladado a los socios europeos la necesidad de que la normativa para repartir los esfuerzos de reducción de emisiones en sectores como el transporte, la construcción y la agricultura sea “equilibrada” y “equitativa” entre los Estados miembros.

En un debate anterior, García Tejerina ha pedido una mayor flexibilidad para España en la normativa europea para repartir el esfuerzo de reducción de emisiones en los sectores del transporte, la agricultura y la construcción, que exige a España un recorte del 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.

La ministra ha asegurado que España acepta esta cifra pero ha afirmado que es “esencial” que incluya un reparto “equilibrado y equitativo” de los esfuerzos. Del mismo modo, ha indicado que para que España acepte la normativa es necesario que cuente con “flexibilidades” equivalentes a las que se ofrecen a otros países.

En concreto, García Tejerina ha reclamado que se reconozcan los “esfuerzos tempranos” alcanzados por España con respecto al objetivo de 2020. En este sentido, ha apuntado que el mecanismo de reserva de seguridad es una “solución adecuada” para este reconocimiento pero ha afirmado que su dotación es “insuficiente”.

ASUMIR EL LIDERAZGO Y REFORZAR LA DIPLOMACIA CLIMÁTICA

El debate que han mantenido los Veintiocho sobre las consecuencias de la ruptura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el acuerdo internacional contra el cambio climático ha tenido lugar de forma pública a pesar de que en un principio se iba a desarrollar en privado durante el almuerzo de los ministros, con el objetivo de demostrar el compromiso del bloque comunitario.

Durante sus intervenciones, todos los Estados miembros han lamentado la decisión tomada por el presidente de Estados Unidos pero también han coincidido en destacar que la UE debe asumir el liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático y fortalecer sus relaciones diplomáticas en materia climática con otras potencias. La gran mayoría de las delegaciones ha insistido además en que el texto no es renegociable.

Francia ha instado al bloque comunitario a “reforzar su compromiso” y ha destacado que París está dispuesta apoyar a la UE tanto de forma interna como de cara a terceros países en su labor para desarrollar una diplomacia climática, que en su opinión debe estar en la agenda de los contactos internacionales del club europeo.

Alemania ha afirmado que la decisión de Estados Unidos es “una mala señal” para la protección del clima y para el multilateralismo, pero ha recordado que muchos ciudadanos, empresas, Estados y ONG del país norteamericano siguen comprometidos con la lucha contra el cambio climático.

Italia, por su parte, ha descartado que el Acuerdo de París ponga “en una situación insostenible” a las economías europeas y defendido la necesidad de seguir dialogando con Estado Unidos para “favorecer su participación activa” en el tratado “identificando áreas de colaboración y pidiendo que reconsideren su salida”.

En la misma línea, Reino Unido ha pedido no descartar la posibilidad de que Estados Unidos pueda volver a formar parte del Acuerdo de París. “No les cerremos la puerta, no pensemos que todo esto es irreversible”, ha afirmado.

A su vez, Portugal ha defendido que el tratado contra el cambio climático es un camino “irreversible” y una oportunidad “única” para desarrollar economías bajas en carbono, mientras que Bélgica ha afirmado que la respuesta correcta “no pasa por no cumplir con lo acordado en París”.

Países Bajos ha definido la salida de Estados Unidos del acuerdo como un “error histórico” y Austria lo ha calificado como un “error grave” que “incluso va en contra de los propios intereses de Estados Unidos. Luxemburgo, por su parte, ha afirmado que no se pueden resolver los retos del siglo XXI con políticas del siglo XIX.