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Un nuevo comienzo

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Han pasado un par de meses desde que los sangrientos acontecimientos de Sabrata cambiaran la política y la seguridad en la zona occidental de Libia. La guerra fría entre los dos mayores traficantes de Libia —referida en otra ocasión— desencadenó un dramático enfrentamiento en la bella ciudad.

Los sucesos del sábado 16 de septiembre de 2017 cambiaron el curso de la política en Libia y afectaron a la política de toda la región mediterránea. Un enfrentamiento entre milicianos en un punto de control próximo a la carretera costera de Sabrata hizo caer uno de los mayores grupos de traficantes del norte de África. Miembros de las nuevas unidades militares englobadas bajo el nombre “centro de operaciones contra el DAESH” (AIOR) detuvieron un vehículo en el que viajaban soldados de la conocida milicia de Al-Amo (el tío). AIOR está formado por miembros actuales y antiguos del ejército nacional libio. Los milicianos no pararon y se produjo un tiroteo. Tres miembros de la banda de el tío resultaron heridos y otro murió en el enfrentamiento. También resultaron heridos dos militares del ejército.

Este suceso fue el punto de partida de 22 días de guerra total entre AIOR y la banda de el tío, junto con la brigada que le da cobertura. El GAN se alió con la milicia de Anas al-Dabashi, miles de personas se vieron obligadas a desplazarse y hubo decenas de muertos y heridos. La milicia de el tío vio una oportunidad de oro para hacerse de forma definitiva con el control de la ciudad apoyándose en su mayor apoyo militar y en su arsenal. El propio Ahmed al-Dabashi (el tío), juró que vengaría la muerte de su primo, invocó el espíritu de la revolución del 17 de febrero y prometió limpiar la ciudad de los que, según afirmaba, eran combatientes leales a Gadafi disfrazados de unidades del ejército libio en lucha contra los yihadistas del DAESH.

AIOR, leal al GAN y dirigido por el general Omar Abdeljilil, tenía la determinación de luchar contra la milicia, pero no contaba con mucho apoyo y su equipamiento era precario. Vio la oportunidad de golpear a su mayor rival, el otro destacado contrabandista de Sabrata, el doctor (Musab Abougrian), consiguió rápidamente los fondos necesarios con las armas y movilizó a la milicia local a la que había apoyado durante el último año. Estas fuerzas las dirigía un combatiente salafista local, M. A. (primo de el doctor), y su objetivo era apoyar a las fuerzas del ejército contra la milicia de Debashi.

La estrategia fue muy eficaz, tras 22 días de apoyo a la unidad de AIOR por parte de la milicia Al-Wadi. Se proclamaron victoriosos sobre la milicia de Dabashi después de que Ahmed Aldebashi huyera de la ciudad. La mayoría de sus hombres fueron capturados o abatidos. Adversarios furiosos quemaron y saquearon su cuartel general y sus casas. Tras el cese de los combates, salieron a la luz las horrendas dimensiones del imperio ilegal que había levantado Aldebashi. Encontraron a 10 000 migrantes ilegales escondidos en complejos secretos de Aldebashi, y su familia almacenaba bebidas alcohólicas de importación, ilegales en Libia, y las tenía escondidas en la granja de el tío. Los vencedores encontraron munición, armas e incluso carros de combate y se hicieron con ellos como botín de guerra. Pero ¿quién venció en este caso?, ¿AIOR o la milicia de apoyo? Como puede apreciarse en todos los combates que tienen lugar en Libia, las unidades más rápidas y más móviles son las de las milicias. Se desplazan con rapidez para aprovechar cada situación.

Una persona que se ha beneficiado de la nueva situación es H. S., alias the poolo. Durante los últimos años ha ido ascendiendo hasta convertirse en uno de los más estrechos lugartenientes de el doctor. Es un individuo joven, carismático y oriundo de la zona, procedente de una familia pobre, que hizo fortuna muy rápido después de viajar a Francia y España. Puesto que el doctor sufre de forma incesante la presión de AIOR para poner fin al negocio del tráfico de migrantes, parece haberse producido un intercambio de papeles entre el propio doctor y su mano derecha, al menos de cara al público.

El doctor ha prometido a AIOR que dejará de traficar con migrantes tan pronto como complete el traslado ilegal de unos 3000 migrantes, y, aunque pueda parecer una locura, el centro de operaciones se ha mostrado de acuerdo, porque no quieren a miles de migrantes africanos atrapados en Sabrata. Para el joven lugarteniente esto es solo el comienzo. Ha esperado para expandir su actividad al tráfico de migrantes y para invertir los beneficios en otros negocios y organizar sus propias milicias, ya que su objetivo es mantener su nuevo imperio. Varias ONG locales indican que, tras los sucesos de octubre, el tráfico de migrantes había caído en torno a un 80 %, pero que últimamente se aprecia un resurgir que coincide con la aparición en escena de un nuevo actor.