Facebook

País Vasco, Navarra, Cantabria, Madrid y Galicia, las CCAA que más crecerán en 2018 y 2019, según Funcas

La tasa de paro bajará del 10% en siete regiones a final de 2019.

Las comunidades autónomas de País Vasco, Navarra, Cantabria, Galicia y Madrid serán las regiones que más crecerán a lo largo de 2018 y 2019, según un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) publicado este lunes

El director general de Funcas, Carlos Ocaña, y el director de coyuntura de economía internacional de la Fundación, Raymond Torres, han presentado en Bilbao este lunes las previsiones económicas de las comunidades autónomas para el periodo 2018-2019.

Según sus estimaciones, en 2018, las regiones de País Vasco (+3,3%), Navarra (+3,3%), Galicia (+3,1%), Cantabria (+3,1%), Madrid (+3%), Murcia (+2,8%), Aragón (+2,8%) y Castilla y León (+2,7%) crecerán por encima de la media del Estado (2,6%), mientras que Castilla-La Mancha cerrará con ese mismo porcentaje.

Por debajo de la media nacional se situarán este año Asturias (+2,5%), Andalucía (+2,5%), Extremadura (+2,4%), Cataluña (+2,4%), Valencia (+2,3%), Baleares (+2,2%), Canarias (+2,1%) y La Rioja (+1,9%).

De cara a 2019, Navarra (+2,8%), País Vasco (+2,7%), Cantabria (+2,6%), Murcia (+2,5%), Madrid (+2,5%), Galicia (+2,4%) y Castilla-La Mancha (+2,3%) crecerán por encima de la media de España (2,2%), frente a Aragón, que lo hará a ese mismo nivel.

Presentarán un crecimiento inferior el resto de regiones: Aragón (+2,2%), Comunidad Valenciana (+2,1%), Andalucía (+2,1%), Extremadura (+2%), Cataluña (+2%), Castilla y León (+2%), Canarias (+2%), Islas Baleares (+2%), Asturias (+1,9%) y La Rioja (+1,8%).

Por otra parte, según Funcas, a finales de 2019, la tasa de paro será inferior al 10% en siete comunidades autónomas (Euskadi, Aragón, Cantabria Castilla y León, Cataluña, Navarra y La Rioja), mientras que el desempleo aún rondará el 20% en Andalucía, Canarias y Extremadura.

ESPAÑA MANTIENE UN CRECIMIENTO “RELATIVAMENTE FUERTE”

En la comparecencia, Ocaña y Torres han subrayado que la economía española mantiene un crecimiento “relativamente fuerte”, pero “con una debilidad”, aunque han advertido de que el creciente peso de la demanda interna y el decreciente peso del sector exterior “no son sostenibles”.

Las previsiones de Funcas apuntan a que España registrará un crecimiento del 2,6% este año y que el PIB se elevará un 2,2% el próximo ejercicio, con lo que la tasa de paro bajará al 15,3% y al 13,9%, respectivamente.

La economía española creció en los tres primeros trimestres del año a un ritmo intertrimestral estable, con tasas del 0,6%. No obstante, Funcas recalca que son tasas inferiores a la registradas el pasado año, de modo que, en términos interanuales, el crecimiento se ha reducido hasta el 2,5%, desde el 3% registrado en 2017 .

En el conjunto de los tres primeros trimestres del año, la demanda nacional mantuvo una “notable fortaleza”, acelerando incluso su crecimiento en comparación con 2017, debido al intenso avance del consumo público y de la inversión, esta última, tanto en construcción como en bienes de equipo.

TURISMO Y AUTOMÓVIL MODERAN LA ECONOMÍA

Según Funcas, el menor crecimiento refleja, por una parte, la pérdida de dinamismo del sector exterior, especialmente del turismo, ya que “este se resiente de una cierta saturación en los lugares de destino más populares durante los meses de verano, así como de la competencia de otros países”.

De hecho, avisa de que el crecimiento en la llegada de turistas hasta el mes de septiembre, en comparación con el mismo periodo del año anterior, fue nulo. “El deterioro de la actividad turística ha repercutido, en mayor o menor medida, en todas las comunidades autónomas que son grandes receptoras de turistas”, apostilla.

A su vez, el sector del automóvil también ralentiza sus ventas en el exterior. En su conjunto, las exportaciones del sector del automóvil y del turismo representan cerca del 30% del total de los ingresos de ventas de bienes y servicios en el exterior.

En cuanto a la demanda interna, espera una moderación de su crecimiento, por la ralentización del consumo privado, constreñido por la baja tasa de ahorro de las familias. Sin embargo, la inversión, tanto en bienes de equipo como residencial, debería mantener un tono positivo.