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ONG reclaman una reforma de la Constitución con el medio ambiente como derecho fundamental, como educación o sanidad

Califican de “visionarios” a los padres de la Carta Magna en su momento pero lamentan la falta de aplicación integral del artículo 45.

Las ONG ambientales han reclamado que en una futura reforma de la Constitución el derecho al medio ambiente, recogido en el artículo 45 y que considera un “principio rector” en el ordenamiento jurídico español, pase a ser considerado como un derecho fundamental, equiparable a la educación, la sanidad o la libertad de expresión.

Con motivo del 40 aniversario de la aprobación de la Constitución en diciembre de 1978, han destacado en declaraciones a Europa Press el carácter “visionario” de los padres de la Carta Magna española a quienes definen como “muy modernos” para la época al incluir el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona así como el deber de conservarlo.

Así, el coordinador estatal de Ecologistas en Acción, Francisco Segura, considera que “urge” un cambio drástico en el rumbo actual para que el derecho se ajuste a los principios que necesita el planeta y en donde la justicia social pase por delante de otras cuestiones que ahora prioriza la Carta Magna como la devolución de la deuda. “Debe priorizar el mantenimiento de la vida y del medio ambiente. Eso no es ciencia ficción, se incluye en otras constituciones”, ha comentado.

Para Segura, el texto vigente no está preparado para reaccionar ante la grave crisis ecológica actual y por ello pide que la Constitución refleje “la gran trascendencia que el medioambiente y la ecología tienen en este momento histórico de las sociedades”.

A su juicio, es inaudito que la Constitución española, igual que muchas otras, no mencione “apenas” la naturaleza ni elementos clave de la vida como el agua, la energía, la atmósfera o los ecosistemas” por lo que insta a que la sostenibilidad ecológica y social tenga “rango de máxima jerarquía”.

En definitiva, aunque admite que una constitución no cambia la realidad en sí misma, cada vez es más urgente y necesaria para respaldar los cambios, limitar el rumbo insostenible y ayudar a cambiar al percepción de la realidad.

Por su parte, el director ejecutivo de Greenpeace, Mario Rodríguez, celebra que en 1978 la Constitución “se adelantó a los tiempos” porque incluyó el artículo 45 que garantiza el derecho a disfrutar un medio ambiente sano, algo que hasta ese momento no se tenía en cuenta ni en España ni en otros muchos países.

“Fue un avance sin precedentes, pero a ese artículo no se le ha hecho mucho caso y no ha sido seguido por una ideología ambiental, de ninguno de los partidos que han gobernado”, ha valorado.

Para Rodríguez, los sucesivos gobiernos y administraciones han legislado “a regañadientes” en el medio ambiente, siempre quedándose “en mínimos” de lo exigido por las Directivas europeas y no han ido más allá.

Pese a lo avanzado del artículo 45, asegura que no ha sido este el que ha inspirado en España la protección del medio ambiente sino la política europea y sus respectivas directivas.

Si bien, ha señalado que el artículo 53 consagra que el artículo 45 es un principio rector pero a su juicio, el artículo 45 debería ser un artículo fundamental, como la libertad de expresión, la educación o la sanidad.

“En el futuro, si en una reforma de la Carta Magna el artículo 45 se convierte en derecho fundamental, todo lo demás irá de la mano. El Estado debe garantizar ese derecho y eso conllevaría que, además, las cuestiones ambientales serían recurribles en los tribunales”.

En todo caso, celebra que en 1978 se incluyera el artículo 45 y opina que quienes hicieron la Constitución fueron “muy avanzados” para su época, aunque el tiempo ha descafeinado el espíritu de ese artículo y los gobiernos han incluido a regañadientes la legislación ambiental. “Es un balance agridulce”, concluye.

Por su parte, la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, ha celebrado que hace 40 años se tuviera la visión de que el medio ambiente debía ser un principio rector de las políticas sociales.

Sin embargo, lamenta la falta de aplicación en toda su extensión del artículo 45 y estima que la realidad climática y la pérdida de biodiversidad obliga a que se aplique ese principio rector como la agenda prioritaria de España.

En todo caso, valora que gracias a ese posicionamiento constitucional y a la incorporación de España en la Unión Europea se ha desarrollado una legislación que “si se cumpliera, sería suficiente”.

“Lo peor que ha sucedido en medio ambiente en esta democracia no es que no lo recoja la Constitución sino que ha habido numerosos cambios normativos, como el último cambio en la Ley de Protección Ambiental y Biodiversidad que ha provocado que estemos sufriendo regresiones en la protección del medio ambiente”, ha precisado.

Por ello, insta a recoger el espíritu del 78 que situaba el medio ambiente en un lugar “privilegiado” y garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental.

“El cumplimiento serían el mejor de los indicadores de su calidad democrática porque no habrá ni progreso ni equidad social si no cuidamos nuestro medio ambiente y menos en España”, ha sentenciado.

Finalmente, ha reflexionado que quizá, aunque la Carta Magna fue “muy visionaria en su momento”, los españoles no estaban “lo suficientemente maduros” como para entender la aplicación de este principio rector, lo que ha llevado “justo a lo contrario” de lo que establece la Constitución de la que jueves se cumplen 40 años y pide que en los próximos años la madurez democrática permita cumplir con este principio rector.