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Ribera confía en que la Ley de Cambio Climático sea una de las primeras en tramitarse tras las elecciones

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, confía en que en la próxima legislatura la Ley de Cambio Climático sea una de las primeras leyes en tramitarse. Así lo ha manifestado este martes en la sede de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), donde ha asistido al acto de celebración del Día Meteorológico Mundial.

Según ha indicado la ministra, esta Ley es «la reforma estructural más importante» de España en el tiempo que tiene el Gobierno por delante, por lo que ha pedido consenso entre los grupos parlamentarios para que se pueda tramitar lo antes posible tras las próximas elecciones del 28 de abril.

A su juicio, es «fundamental» aceptar que no se pueden impulsar políticas que no sean compatibles con las alertas de la comunidad científica. Por ello, ha instado a elaborar políticas «transversales» que tengan en cuenta la ordenación del territorio, la industria, la movilidad o la energía, entre otros temas.

Parte de este ejercicio de consenso incluye, según la ministra, la identificación de las grandes sendas de transformación del sistema energético y eléctrico, en el que se van a observar «cambios muy profundos». «Es responsabilidad del Gobierno facilitar un entendimiento, una orientación general, para garantizar el suministro a precios razonables en condiciones de estabilidad y, por supuesto, garantizar los escenarios de descarbonización que consideramos indispensables para que a medio plazo los españoles puedan contar con electricidad a precios estables, predecibles y bajos», ha añadido.

En este sentido, ha asegurado que hay que combinar esa capacidad de orientación de intervención por parte del Gobierno con la voluntad de los propietarios de las centrales nucleares para «ir perfilando un escenario eléctrico 100% renovable en el medio plazo».

También ha recordado que el PSOE se había comprometido a un cierre ordenado de las centrales sin poner en riesgo la seguridad de suministro, para lo que se entablaron conversaciones con los operadores de las centrales para explorar las distintas opciones para hacer viable su cierre. La ministra considera una «buena noticia» que se plantee este cierre ordenado con «suficiente anticipación».

«Es interesante ver cómo los propios operadores han ido evolucionando a la hora de analizar cuál es el papel de sus centrales, sus costes de mantenimiento en seguridad de las plantas y cómo van gananado en términos de coste», ha señalado.

Ribera también se ha referido a los últimos datos del informe anual elaborado por la Agencia Internacional de la Energía, que revela que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron un 1,7% en 2018, una cifra que no se alcanzaba desde 2013. Para la ministra, esta cifra que confirma un «repunte» del consumo y de la combustión de combustibles fósiles, «no es una buena noticia» porque «pone el dedo en la llaga» e indica que «importantísimo» esfuerzo que se debe hacer a nivel mundial.