Facebook

DOWN ESPAÑA alerta del aumento de quejas de padres por la falta de apoyo educativo a sus hijos tras la ‘vuelta al cole’

DOWN ESPAÑA ha alertado del aumento de las quejas de padres por la falta de apoyos educativos específicos a sus hijos síndrome de Down, dentro y fuera del centro educativo, además de la dejación del profesorado o de la aplicación de una pedagogía estandarizada sin ajuste a la realidad individual de cada alumno.

En un comunicado, esta organización apunta que en las últimas semanas les llaman padres de alumnos con discapacidad intelectual para denunciar la «exclusión educativa» a la que están siendo sometidos. Por este motivo, DOWN España reclama, una vez más el «compromiso» de los agentes educativos para avanzar en la inclusión del alumnado con discapacidad intelectual en los centros ordinarios.

«No podremos conseguir una sociedad abierta, inclusiva y comprometida con la igualdad de oportunidades, si las familias de personas con síndrome de Down siguen viviendo con temor e incertidumbre la inclusión de sus hijos con discapacidad en las escuelas ordinarias», señala el presidente de esta organización, Mateo San Segundo.

Asimismo, advierte de que esta situación de «inseguridad» para las familias es el «caldo de cultivo perfecto» para que se «siga imponiendo» la «separación y en la segregación» de personas con síndrome de Down en centros de educación especial, «pensando equivocadamente que así estarán mejor atendidas».

A su juicio, actuaciones como estas suponen una «agresión» al derecho fundamental de los niños y niñas a una educación en igualdad y un «retraso social» al que la sociedad tiene que hacer frente.

Desde DOWN ESPAÑA señalan, no obstante, que cada vez hay mayor número de centros educativos que están implantando sistemas, metodologías y enfoques inclusivos en su docencia y que enfocan su trabajo «en cada alumno y no en su etiqueta diagnóstica, aumentando sus expectativas respecto a lo que puede hacer todo el alumnado, y esforzándose por aumentar su formación y su calidad docente».

Por último subraya que las escuelas inclusivas estarán «más preparadas» para afrontar los desafíos de la enseñanza en las próximas décadas: «Quién no esté en el cambio, quedará inexorablemente fuera de él. Una sociedad del siglo XXI exige escuelas que aspiren a la formación integral del alumno, potenciando siempre las capacidades por encima de las discapacidades y los déficit».