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Imaz (Repsol) ve contraproducente reabrir el debate sobre la prohibición de coches con emisiones

Al retrasar decisiones de compra, se eleva la edad del parque automovilístico, lo que acaba aumentando las emisiones contaminantes

. El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha cuestionado el debate que ha reabierto el Gobierno en torno a la posible prohibición de la comercialización de coches de combustión para el año 2040, ya que cree que hablar de eso es «no ser realista».

En su intervención durante el IV Foro Anal de Energía de ‘El Economista’, Imaz ha incidido en que decir que dentro de 20 años se prohibirán los coches de combustión no ayudará a que las emisiones bajen automáticamente, sino que provoca que a la gente «le entre miedo».

Para él, este miedo lo único que hace es que los ciudadanos sigan retrasando la compra de un coche nuevo, de forma que el parque automovilístico español, ya de por sí envejecido, siga desfasándose, aumentando así las emisiones contaminantes a la atmósfera y provocando el efecto contrario al objetivo buscado.

Por ello, para Imaz se trata de un debate «no realista», en el que además se busca sustituir la fabricación de bienes en España para no aumentar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en el país, por la adquisición a otros países de esos mismos productos, donde el proceso de transición es menos eficiente, de forma que, al final, la huella de carbono aumenta.

Además, el consejero delegado de Repsol considera que tanto la economía como la sociedad española «están haciendo sus deberes» en el proceso de descarbonización, ya que las emisiones contaminantes se han reducido en un 23% en los últimos 14 años. «Ya me gustaría a mí que el mundo hubiese evolucionado igual», ha valorado.

En este sentido, ha defendido que la compañía también esta comprometida con esta transición y que, de hecho, ya es «absolutamente compatible» con la senda de los objetivos marcados por todos los acuerdos internacionales en materia de clima.

Por último, Imaz ha destacado la orientación del negocio de la compañía hacia una «diversificación multienergética», focalizándose ahora en el suministro de carburantes, de igual forma que en electricidad, en gas e incluso en productos no energéticos.