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Beret: «Lo más importante es ser real»

YouTube fue la puerta por la que Francisco Javier Álvarez Beret (Sevilla, 1996) se coló en nuestras vidas. De eso hace un lustro y ahora tiene en su canal oficial tres millones de suscriptores. «El canal fue solo y las visitas fueron solas», apunta a Europa Press ahora que está a punto de lanzar este viernes ‘Prisma’, su primer disco ‘oficial’ con Warner Music.

Porque mientras subía sus canciones a YouTube, lanzó discos creados del modo más artesanal imaginable. Así llegaron ‘Efímero’ (2015), ‘Vértigo’ (2015) y ‘Ápices (2016) y llegaron los primeros conciertos. «Cuando llevaba un año con el canal, me pidieron un concierto en la Sala Trinchera de Málaga y después llegaron más», rememora.

Y agrega: «Fui sacando canciones de manera artesanal, con mis propios medios. Aprendí a mezclar lo justo y suficiente. Incluso las producciones las hacía con internet. Estoy totalmente hecho a mí mismo. Las letras y la música, absolutamente todo por mi cuenta. Miro hacia atrás y veo que nadie me dio nada».

Así fue haciendo camino y aprendiendo hasta que firmó en 2018 por Warner Music, compañía con la que publica ahora su «primer disco oficial por sonido, producción y madurez». «Sin los otros no hubiera podido sacar este, no quiero hacerles de menos, pero esto es un salto», concede.

REDES SOCIALES

Junto a YouTube, las diferentes redes sociales han sido también gasolina para el motor de Beret, que acumula 1,1 millones de seguidores en Instagram, 270.000 en Twitter y otros 170.000 en Facebook. También le acompañan más de cuatro millones de oyentes mensuales en Spotify.

Lógicamente agradecido por este apoyo, el sevillano lo valora pero también sabe de sus peligros: «Hay dos mundos a día de hoy. Está el artista y el actor-artista. En las redes sociales intento estar presente con vídeos y demás, pero nunca ha permitido que mi imagen sea más que las canciones que estoy haciendo. Entonces dejaría de ser artista y sería más una pose».

Convencido de que son sus canciones lo más preciado que tiene, afirma tajante que «lo más importante es ser real, ser uno mismo», algo complicado porque vivimos en «un mundo que es una fachada, una máscara». «Al ser una persona conocida, intentas contentar a todo el mundo constantemente, pero eso es imposible porque somos todos diferentes. Por eso, no ser uno mismo es una estupidez», reflexiona.

PRISMA

Tras asegurar que «cuantas más cosas grandes» le están pasando él se siente «más tranquilo» gracias a toda la «experiencia previa» que ha ido acumulando, explica Beret que ‘Prisma’ refleja su presente pero también toda su trayectoria porque contiene «canciones antiguas remasterizadas» junto a otras nuevas.

«Y se llama ‘Prisma’ porque tiene muchas tonalidades y colores, puede provocar muchas sensaciones. Yo creo que la luz es la verdad de las cosas. Y no existe una verdad objetiva, cada uno tiene su verdad y por eso cada uno recibe una canción de una manera diferente. Es, en definitiva, luz de muchísimas formas y, además, cada persona lo puede interpretar como quiera», explica.

Sobre la variedad de géneros que aparecen a lo largo del disco, Beret lo resume recordando que él empezó «siendo fanático del rap». «Pero hoy es más pop urbano», lanza, para acto seguido apuntar que, de hecho, un tema como ‘Te echo de menos’ es directamente «pop melódico». Y aún desarrolla: «Cojo la forma del pop, pero con esa lírica rapera de mucho contenido. Es un pop fuera de lo convencional».

CONEXIÓN EMOCIONAL

Buena parte de la fidelidad de sus seguidores se la ha ganado Beret gracias a una sinceridad que provoca una conexión especial. Al respecto, él bromea al asegurar que la gente ya espera de antemano algo concreto de él, y luego se pone más serio: «Es también por la asertividad que tengo, porque digo las cosas tal y como las pienso. Yo creo que emociono porque soy totalmente sincero».

Explica en este punto que el tema que abre el disco, también llamado ‘Prisma’, habla del trastorno de ansiedad que padece desde hace años. «Si entiendes mi presente, vas a entender mejor todo lo que viene después», apunta, para luego asegurar que se inspira más en las «cosas chungas de la vida».

«Pero el disco tiene amor y alegría también, tiene de todo. Con este álbum o te hinchas a llorar o te pones a saltar, como pasa en mis conciertos. Me gustan los extremos. Yo no quiero ser falso. No me creo que haya artistas que saquen discos en los que todo son canciones tristes. ¿Están tristes todo el tiempo en su vida?», lanza.

Se detiene un instante, pero entonces continúa señalando que a veces escribe sobre cosas que ha sentido «durante un minuto» porque, al final, «las alegrías y las penas son instantes». «Por eso precisamente el disco son muchos instantes, con momentos de mucha alegría y otros de mucha pena, porque ese soy yo. No soy un ser inerte», remarca.

COLABORACIONES ESTELARES

Para su estreno a lo grande, suma a su currículum colaboraciones de Pablo Alborán, Melendi, Vanesa Martín. «Todos quisieron entrar en el disco y ha quedado súper bonito», resalta, para luego tirar de recuerdos: «El primer concierto al que fui con catorce años fue de Pablo Alborán. El segundo fue de Fito y el tercero de M Clan. Mis padres me ponían Melendi y mi hermana escuchaba a Vanesa Martín».

Nombres muy destacados del mundo del pop en castellano, si bien Beret aclara entre risas que dentro del disco también hay reggae como el que «hacía al principio, pero de otra manera, no como cuando improvisaba y llevaba rastas».

«Ser ecléctico y variado está bien, pero lo importante es ser real y fiel a tu esencia porque así puedes tocar géneros diferentes y transmitir igualmente. Si Alejandro Sanz ha colaborado con Nicky Jam o Kase.O con Rozalén, puede pasar cualquier cosa», lanza divertido.

GIRA DE PRESENTACIÓN

Lo que viene detrás del lanzamiento de ‘Prisma’ es una gira que en España arrancará en Málaga (22 de febrero, Martín Carpena) y pasará después por Valladolid (28 de marzo, Polideportivo Pisuerga), Mallorca (23 de mayo, Son Fusteret), Barcelona (6 de junio, Palau Sant Jordi), Madrid (28 de junio, WiZink Center), Sevilla (26 de septiembre, Auditorio Rocío Jurado) y Pamplona (3 de octubre, Navarra Arena).

Habrá tiempo también para regresar a Latinoamérica, a países como Argentina, Chile o Uruguay, pues el predicamento de Beret al otro lado del Atlántico es también una realidad que no viene de ahora. «De repente se hace el mundo mucho más pequeño», admite con una mezcla de humor y estupor, para luego rematar que, más allá de ventas o conciertos, «el éxito es más la evolución personal». «Y bueno, oye, si llegan premios y vendemos mucho es fantástico», remata a carcajadas.