Facebook

Patáx: «Un porcentaje alto de nuestros seguidores son músicos que valoran la búsqueda de la excelencia»

Jorge Pérez es un hombre tras una idea: un nuevo concepto en el que cohabitan flamenco, funk, pop, rock, salsa, hip hop y jazz. Y lo cierto es que ya la ha alcanzado, pues con 24 millones de reproducciones en YouTube, Patáx, la banda que lidera, es la más relevante en el ámbito de la fusión musical en España.

«Nuestra música es complejilla, no es fácil de escuchar a la primera, son temas largos con muchos compases cambiados», explica a Europa Press el percusionista, quién pasa a indicar después: «Tenemos flamenco, hip hop o funk… todo a la vez. Es un riesgo. En la música pop comercial los músicos tocan lo que tienen que tocar, pero en nuestro caso improvisamos mucho y el resultado es bien diferente».

«Somos conscientes, pero es nuestra marca también», apostilla divertido, remarcando que los últimos álbumes de Patáx están grabados en vivo en el estudio: «El nivel de precisión instrumental que hay que tener para grabar un disco en dos horas de directo es alto. Reivindicamos eso. Muy pocas bandas pueden hacerlo. Hacemos alarde de ello porque nos enorgullece».

Para Pérez, cerebro y motor de esta aventura, otro «aspecto importante» de la propuesta es la «longitud de los contenidos». «Ahora estamos acostumbradísimos a que sea todo muy rápido y a pasar un montón de información con el dedo en el teléfono, así como a cambiar de canción a los diez segundos si no nos gusta», reflexiona.

Y remata entonces su razonamiento: «Pero nuestros temas duran de media diez minutos. Hay alguno de ocho y también de catorce. Están hechos para gente que es aún capaz de leer un libro largo, de ver una película tranquilamente o de tener una conversación de cuatro horas. Cosas que ya no abundan, como escuchar una canción de catorce minutos, con su desarrollo. Porque hay mensajes que no se pueden dar rápidos, sino que tienen que tener cierta longitud».

Aún siendo consciente de que la exigencia es alta, Patáx apuesta decididamente por esto aunque sea «antinatura y casi antisistema», tal y como señala Pérez entre risas: «En la radio comercial no te van a dar catorce minutos porque en ese tiempo pueden poner a cinco artistas distintos. Pero somos consciente de que justo por eso hay gente que sí considera que merecemos su atención».

Esta atención se la han ganado tanto con composiciones propias como con arreglos de versiones de famosos temas de artistas como Michael Jackson o los Beatles. «Las versiones nos han ayudado mucho, por ejemplo la de ‘Billie Jean’ de Michael Jackson la han radiado mucho y es nuestro videoclip musical más visto con casi un millón de visitas», concede Pérez, consciente además de que revisitando clásicos tienen la oportunidad de captar al público para presentarle sus talentos.

Además, «cada canción de los últimos cinco discos está en YouTube» con un vídeo de su grabación en directo, «lo cual es un esfuerzo de producción, porque hay quince cámaras, iluminación y demás». «Y tenemos sesenta vídeos en calidad HD ahí disponibles. No son videoclips de gente corriendo por una playa, sino de músicos tocando de verdad, lo cual le da un punto didáctico. Un porcentaje alto de nuestros seguidores son músicos, porque valoran la búsqueda de la excelencia», subraya.

PRÓXIMOS CONCIERTOS

Esta apuesta ajena a los dictados del mundo más comercial está ya obteniendo una respuesta más que positiva, pues Patáx han tocado ya en multitud de países como China, Estados Unidos, Perú, Costa Rica o Bulgaria. Eso solo por citar algunos.

Y en el caso de España, aparte de haber hecho ya incontables kilómetros, se han presentado en Madrid en lugares tan emblemáticos como Teatro Calderón, Teatro Rialto, Teatro Apolo o Joy Eslava. «Lugares importantes del centro de Madrid que fueron autoproducidos por que yo alquilé el espacio, de manera que de entrada empiezas el concierto con pérdidas, pero creo de verdad que Patáx merece ese espacio. Y se ha conseguido salir adelante porque la gente ha respondido», relata.

Ahora la banda arranca 2020 con cuatro fechas importantes en Bilbao (16 de enero, Kafe Antzokia), Madrid (17 de enero, Sala But), Barcelona (24 de enero, La 2 de Apolo) y Reus (25 de enero, Sala Oxid Music Live). En febrero regresarán a Francia y el 19 de marzo tienen otra gran cita en el Teatro Lope de Vega de Sevilla.

Al mes siguiente, el 18 de abril, Patáx grabará nuevo disco en una sesión doble en el Café Berlín de Madrid. «Haremos dos conciertos seguidos con público diferente», avanza Pérez, quien explica que en la capital suelen hacer uno o dos recitales «gordos al año», pero manteniendo también el carácter de banda de club.

«El concierto de este 17 de enero en la Sala But es uno de esos grandes que se preparan de una forma especial. Hay cuatro o cinco temas en primicia que no están rodados. No sabes del todo cómo va a funcionar un tema hasta que no lo pones delante de un público, que puede gritar o puede callarse. Y también tocaremos algunos que sabemos a ciencia cierta que funcionan bien», adelanta sobre estas primeras actuaciones del año.

Pinta ajetreado este recién estrenado 2020 para Patáx, en definitiva, con Pérez ya deseando «meter la cabeza en Estados Unidos», donde hasta ahora solo han entrado «de puntillas». Y añade: «China es otro mercado tan o más potente. Hicimos un par de cositas allí y este año sería bueno para que esto arrancase. Cualquier lugar es fantástico para tocar».

«El sueño inalcanzable de cuando tenía 19 años lo he conseguido. Y eso que era una doble pirueta: no ya vivir de la música, sino vivir de mi música y tener mi banda», confiesa, para acto seguido rematar con indisimulable y lógico orgullo: «Yo a día de hoy vivo de mi banda, por lo que quejarme sería ser tonto de remate, aunque uno siempre sueña más, y lo siguiente sería vivir bien de mi música».

Porque el percusionista es también el productor y líder de la banda no solo musicalmente, sino «asumiendo los riesgos y contratando a los músicos». «Quien se juega las castañas económicamente soy yo y los músicos van a cobrar igualmente aunque fuera mal», destaca, para terminar rematando: «Con un pequeño crecimiento de la banda en redes, exposición y de respuesta del público, esto sería la hostia».