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Inhaler: «Aspiramos a hacer canciones eternas»

Inhaler es una joven banda de Dublín. Probablemente, de hecho, sea la única de la capital irlandesa que prefiere no hablar de U2 en sus entrevistas por un pequeño detalle con la importancia justa: su cantante, Elijah Hewson, es hijo de Paul David Hewson, otro cantante conocido literalmente por todo el mundo como Bono.

Surge aquí, por tanto, la eterna necesidad de hacerse valer por sus propios méritos, que hasta ahora son un puñado de sencillos como ‘It won’t always be like this’, ‘My honest face’ o ‘We have to move on’. Purito post punk ochentero que recuerda a Joy Division y que nos lleva de nuevo a U2, pues en sus primeros pasos también sonaban a los de Ian Curtis.

Influencia para dos generaciones de cantantes en la familia Hewson, en definitiva, como concede Elijah -también guitarrista-, quien bromea sonriente al asegurar a Europa Press que su banda, Inhaler, llega «como de otro tiempo» para tocar este viernes 28 de febrero en la sala Shoko de Madrid y el sábado en la Razzmatazz 2 de Barcelona.

«Es la música con la que estamos más conectados», prosigue mientras asienten sus colegas Robert Keating (bajo), Ryan McMahon (batería) y Josh Jenkinson (guitarra). Y añade: «No puedo realmente explicarlo, pero tenemos mucha influencia de bandas como The Stones Roses o Joy Division, pero también The Strokes o cosas así. Nos acercamos a la música de una manera muy natural».

BANDAS DE GUITARRAS

Ríen los cuatro músicos al admitir que les gusta ser una banda de guitarras ahora que «no están de moda», con el batería Ryan McMahon planteando que para ellos es «emocionante» que este tipo de grupos a la vieja usanza «no sean populares en este momento», al haber sido desplazados por el hip-hop, los djs, la música urbana y latina.

«Sentimos parte de una especie de movimiento que se mueve en esa dirección», apostilla McMahon, mientras que Elijah remarca que «hay muchas buenas bandas de guitarras en el Reino Unido ahora mismo, como Shame o los irlandeses Fontaines DC». «La gente aún se siente atraída por la música de guitarras, no importa de que década sea, se trata de que sea honesta y emocionante», remata.

Afirma rotundo entonces el vocalista que ellos aman «todo tipo de música», por lo que aunque, efectivamente, sus primeros pasos pueden llevar directamente hacia los primeros años ochenta del siglo pasado, están «abiertos» a evolucionar hacia donde terminen yendo, con una única consigna: «Aspiramos a hacer canciones sin fecha, eternas».

GIRA EUROPEA

En una constante actividad durante los últimos meses, se muestra el cuarteto encantado de haber llegado a la soleada España después de una gira por el Reino Unido. «Es un gran cambio», lanza divertido McMahon provocando las risas del resto, antes de que Elijah se ponga serio: «Es nuestra primera vez tocando en España y seguiremos por Europa. Esto es un sueño hecho realidad. Es mágico. Estamos descubriendo todo esto juntos como un clan».

Preguntados por el tipo de público que está acudiendo a sus conciertos, McMahon se limita a señalar que la respuesta «está siendo muy calurosa y positiva, mejor que nunca en todas partes», evitando comentar que los fans de U2, bastante mayores que ellos, son los que están respondiendo antes a sus composiciones.

En la misma línea ahonda Elijah, quien destaca que la reciente gira por el Reino Unido ha sido «increíble, con entradas agotadas en casi cada concierto». «Nos aseguramos de que la gente quiera volver a vernos», apostilla, para luego asegurar que les mueve la determinación de hacer los «mejores conciertos que hayan hecho nunca».

Al mismo tiempo, adelantan que están trabajando en el que será su álbum de debut, pero sin prisa ninguna. «Vivimos en una época diferente. Sam Fender sacó un montón de singles antes del álbum», apunta Elijah, quien a pesar de todo defiende que los discos «son todavía importantes».

«Es una nueva era. La manera en la que la gente consume música es muy diferente, así que se trata de mantenerles interesados y los singles son una buena vía para conseguirlo», reflexiona el cantante, antes de que el bajista Robert Keating señale que «tener un álbum es parte de estar en una banda».

Por último, de cara al futuro bromean con todas los sueños que aspiran a conseguir. «Molaría ser número 1, claro», confiesa entre risas Elijah, mientras que McMahon añade que «hacer buenas canciones sería algo realmente genial». El guitarrista Josh Jenkinson, poco hablador, por su parte, destaca que todo lo que dicen los demás le suena de maravilla.

«Ahora mismo estamos centrados en la gira -que les traerá de vuelta a España en julio dentro del Bilbao BBK Live-. Vivimos el momento y ya veremos mañana. No sabemos cuanto va a durar esto y lo estamos disfrutando a tope», concluye Elijah, quien no se libra de la pregunta final sobre la dichosa banda de su padre: ‘Ya que no habláis de ellos, ¿tampoco vais a escuchar a U2 nunca más de ahora en adelante?’ Y responde jocoso: «¿Por qué no? Son una buena banda».