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Carmen Calvo abre mañana las comparecencias ante la Comisión de la Reconstrucción tras el Covid 19

La comisión trata se cerrar esta semana los prolegómenos para empezar a preparar medidas que aceleren la recuperación

. La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, comparecerá este martes por la tarde ante la Comisión de la Reconstrucción Económica y Social, para exponer los planes del Ejecutivo para acelerar la recuperación tras la pandemia del coronavirus. Este foro que preside el socialista Patxi López tratará de cerrar esta semana la fase preparatoria, donde ya se han producido los primeros tropiezos entre la mayoría de Gobierno y la oposición, y buscará fijar ya el marco de los cuatro grupos de trabajo encargados de presentar las conclusiones.

La comparecencia de Calvo será la primera de las cuarenta previstas inicialmente en esta comisión creada en el Congreso para debatir propuestas que aceleren la recuperación de España tras la crisis del coronavirus.

Conforme a ese primer listado de comparecencias de altos cargos y expertos independientes, la comisión escuchará en próximas fechas a los otros tres vicepresidentes y a los ministros de Sanidad, Trabajo, Igualdad y Exteriores, pero también a los agentes sociales (CEOE, Cepymne, sindicatos, autónomos) y representantes de organismos supervisores (Banco de España o Airef), de ONGs y de organizaciones sanitarias, científicas, de turismo y de las universidades.

Y paralelamente, la comisión acordó crear cuatro grupos de trabajo, uno por cada bloque temático, que estarán dirigidos por un miembro de la mesa. Así, el equipo encargado de política sanitaria lo dirigirá Isabel Borrego, del PP; de la reactivación económica se ocupará la socialista Mari Luz Martínez Seijo; la política social la coordinará el comunista Enrique Santiago, de Unidas Podemos; y el ‘popular’ Guillermo Mariscal llevará las riendas del tema europeo.

Los cuatro se pusieron en marcha el pasado jueves con una primera reunión para ordenar sus trabajos y ahí se vieron las primeras tiranteces del PSOE y Unidas Podemos con los partidos de la oposición, y no sólo con el PP y Vox, sino también con aliados del Gobierno. La queja más escuchada fue que socialistas y ‘morados’ querían aplicar el «rodillo» imponiendo la agenda de temas de cada uno de estos grupos de trabajo y obligando a los demás a seguir su guión y sus ritmos.

Además, el trabajo de esta comisión se ha demostrado muy permeable al debate político. Como esa primera reunión del jueves se produjo después de la polémica del acuerdo de PSOE y Podemos con Bildu para la derogación íntegra de la reforma laboral, los de Vox decidieron levantarse de la mesa y desde el PP se acusó al Gobierno de intentar un «sainete» ofreciendo consenso cuando horas antes había pactado ya medidas en secreto.

Otra particularidad es la composición de los grupos de trabajo, que cuentan con 20 miembros, dos por formación parlamentaria. La novedad es que en esos equipos se da entrada a personas ajenas a la Cámara. En concreto, cada partido nombra dos representantes por bloque temático, uno diputado y el otro puede ser un experto o un representante social o institucional. En todo caso, tras las reticencias del PP ya se precisó que sólo los diputados pueden actuar como portavoces en los debates.

El pasado jueves, no todos los grupos de trabajo lograron cerrar una agenda de temas. En el de la UE fue imposible pactar los temas a tratar ante la amplia variedad de asuntos se pusieron sobre la mesa por eso sus integrantes se emplazaron a una nueva cita este martes para hacer un segundo intento, cerrar un índice y acordar también qué personas van a comparecer para ilustrarles sobre los asuntos que decidan analizar.

NI PENSIONES NI FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

En cuanto al grupo dedicado a la reactivación económica, los grupos sí acordaron por unanimidad un índice de nueve temas a abordar, y volver a reunirse el próximo miércoles para acordar posibles comparecencias –a la espera de obtener el visto bueno de la Mesa de la propia Comisión para incorporar más comparecientes a las más de quince ya acordadas para la parte económica–, su formato y un calendario de trabajo.

El índice pactado, basado fundamentalmente de la propuesta conjunta de PSOE y Unidas Podemos, no incluye finalmente, como pretendían las formaciones de Gobierno, un apartado para un pacto por la sostenibilidad del sistema público de pensiones.

Además de abordar la política fiscal, el sistema laboral, el impulso a la transición ecológica, un sistema financiero «que contribuya a la dinamización de la economía» y la transformación digital, los grupos han acordado incluir apartados al reto demográfico, el modelo productivo, «con especial atención a la industria, el sector primario y otros sectores estratégicos, la economía social y las pymes» y «Medidas para los sectores más afectados por la crisis», citando entre ellos el turismo, el comercio, la hostelería, la automoción y la cultura.

También hubo unanimidad en el grupo de política social que estableció cuatro bloques de trabajo. El de ‘Igualdad, derechos sociales e inclusión’, que se dedicará a cuestiones como pobreza y renta básica, conciliación, derechos de la infancia o violencia de género; el de ‘Sistema de cuidados’ se centrará en la situación de los profesionales del sector, la tercera edad o los cuidados de larga duración; mientras que el bloque ‘Educación, Cultura, Deportes y Juventud’, tratará, además de las políticas relacionadas con estos sectores, la brecha digital. Del mismo modo, se buscará un acuerdo en ‘Política fiscal y financiación’ relacionada con todos estos temas.

En el grupo de Sanidad, por su parte, se llegó a un acuerdo entre PP, PSOE, Ciudadanos y Más País, para establecer un índice de diez puntos a abordar, entre los que destaca la reforma del modelo de la atención primaria, la situación de los profesionales del sector, la inversión en investigación o la transformación digital de la Sanidad Pública.

SEIS SEMANAS DE TRABAJO

Aunque PNV y BNG participan en este grupo, sus representantes han explicado que no aportarán comparecencias ni iniciativas porque, a su juicio, este tema ha de tratarse en el ámbito autonómico, ya que son las comunidades quienes tienen las competencias. Aún así, han indicado que valorarán las propuestas de otros partidos que se traten en las reuniones.

La comisión tiene aprobado un calendario de reuniones con el objetivo de que, a finales de junio, estén redactadas las conclusiones de los cuatro grandes bloques temáticos para su aprobación por el Pleno del Congreso, a más tardar, a principios de julio. El PP y Vox querían programar ya cuatro reuniones semanales, incluyendo sábados, pero en este punto también se impuso el criterio de PSOE, Unidas Podemos y las minorías para dejar que las reuniones se vayan convocado en función de las necesidades, sin prefijar días concretos.