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Albella señala que la Tasa Tobin tendrá «efectos» pero que en Francia e Italia «tampoco ha sido un drama»

El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV), Sebastián Albella, ha reconocido que el nuevo Impuesto sobre las transacciones financieras tendrá «efectos» sobre los mercados y las inversiones que se realicen, ante un «pequeño mayor coste» en las empresas españolas, pero ha señalado que, tras ponerse en marcha en Francia e Italia, «tampoco ha sido un drama».

«Tenemos que contemplarlo con tranquilidad», ha manifestado en su intervención en el Congreso, al que ha acudido para dar cuenta de la situación de los mercados financieros y del último informe anual de la institución que dirige ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Además, ha señalado que se trata de un impuesto «complejo», ve dificultades para una recaudación «de forma equitativa» y cree que su «gestión recaudataria», ha dicho, «puede suponer un reto», pues busca también gravar la compra de valores españoles fuera del territorio nacional.

PIDIÓ QUE NO SE APLICARA A DERIVADOS

Preguntado por este impuesto, actualmente en tramitación en la Cámara Baja y a la espera de que se empiecen a negociar los primeros cambios en ponencia, Albella ha señalado que el «deseo» de la CNMV es que su puesta en marcha «hubiera sido coordinada en toda Europa» pero, una vez decidió el Ejecutivo su desarrollo, se puso a su disposición para colaborar en el mismo.

En este sentido, ha reconocido que pidió que el impuesto que se aplicara en España «no se separara del patrón» del aplicado en Francia e Italia, y que por ello no se extiende ni a productos derivados «ni a la negociación de alta frecuencia», exenciones aceptadas porque, a su juicio, estos países estaban «preocupados por el mantenimiento de la competitividad en sus mercados».

Albella ha señalado que, pese a que se denomina Impuesto sobre las transacciones financieras, «en realidad es a la adquisición de acciones de empresas españolas grandes» y que, «como todos los impuestos», provocará «efectos», en este caso en los mercados de acciones, pues esta compra de acciones españolas tendrán «un pequeño mayor coste» sobre las de acciones de empresas austriacas o alemanas, sin gravamen.