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Cataluña destina 1.000 millones de euros a un plan contra la pobreza en 2015

La Generalitat de Cataluña destinará un total de 1.066 millones de euros este año a un Plan de acción contra la pobreza y por la inclusión social en Cataluña, que tendrá como eje prioritario la lucha contra la pobreza y la exclusión social en la infancia y la adolescencia.

En rueda de prensa tras el Consell Executiu, la consellera de Bienestar Social y Familia de la Generalitat, Neus Munté, ha esgrimido los otros cuatro ejes básicos de este plan interdepartamental: empleo, vivienda, cobertura de necesidades básicas y el ámbito relacional y comunitario.

El documento recoge un total de 165 actuaciones, entre medidas inmediatas, para hacer frente a situaciones urgentes, y a medio y largo plazo, para afrontar situaciones estructurales; Munté ha afirmado que es un instrumento de Govern, pero que «se ha trabajado con las entidades».

El eje de pobreza e inclusión social en la infancia y la adolescencia, con 281 millones, busca mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad y garantizar la prestación de unos servicios educativos inclusivos que aseguran.

El de cobertura de las necesidades básicas, con 491 millones, presenta como medidas coordinar los puntos actuales de distribución de alimentos, revisar el bono social actual de energía eléctrica para que sea efectivo en situaciones de pobreza energética, analizar y diseñar criterios sociales nuevos en el sistema tarifario del agua, y reforzar el apoyo a los entes locales.

El eje de empleo prevé actuaciones como revisar las medidas de transición escuela-trabajo, promover la contratación en el ámbito de los recursos asistenciales y priorizar las personas en situación de exclusión social en las políticas activas de empleo; en vivienda, ampliar el servicio de asesoramiento e intermediación sobre la deuda hipotecaria de Ofideute y facilitar el acceso a las prestaciones para el pago del alquiler, y en el ámbito relacional y comunitario, continuar colaborando con el tercer sector para el mantenimiento de servicios y establecimientos dirigidos a personas en riesgo social.

Munté ha considerado que las políticas públicas ayudan a reducir el riesgo de pobreza, y ha remarcado que en 2013 la tasa de pobreza pasaba de un 44,1% antes de las transferencias a un 19,8% tras ellas, una cifra que «no es para estar contentos», ha admitido.

Además de estas actuaciones, el plan incorpora las medidas aprobadas en el Pleno de la Pobreza de febrero de 2014 u otras tratadas en el Parlament, como el incremento del número de centros abiertos que abrirán en verano –2.022 plazas en 70 centros este verano– y los 600.000 euros adicionales a las federaciones de entidades de educación en el ocio para becas para actividades de verano.

El plan de choque también incorpora medidas para atender a ‘sin techo’, con la elaboración de un recuento, y el análisis de las necesidades y los recursos destinados a facilitar los procesos de inclusión social de las personas sin hogar.

PACTO POR LA POBREZA

La consellera Neus Munté ha lamentado sin embargo que no se haya podido conseguir un Pacto por la Pobreza con los grupos parlamentarios, pero que el Govern «no se para» e intensifica las medidas para paliar las situaciones de pobreza.

La consellera no ha cerrado la puerta a que se llegue a un acuerdo e intensificará los contactos para ello porque es un pacto que es «responsabilidad de todos» como sí fue posible conseguir en el ámbito de la infancia.