El equipo del Centro de Buceo de Líneas Romero recogió una tortuga laúd a la deriva, en las inmediaciones del Barranco de los Conejos en la isla canaria de La Graciosa.
El ejemplar, perteneciente a la familia Dermochelys, estaba «muerto y presentaba sus aletas y cuello enredados en un cabo, lo que apunta a una posible asfixia», según informó el Centro de Buceo en nota de prensa.
En cuanto a esta especie indican que la tortuga laúd «es la más grande de todas, habita en todos» los mares tropicales y subtropicales, capaz de realizar «viajes de miles de kilómetros». Además, anualmente abandona las regiones polares siguiendo las corrientes del Golfo.