Grupo SIFU ha criticado la situación de «incertidumbre y vacío legal» a la hora de gestionar la tramitación de los ERTE para las personas con discapacidad, según ha informado la corporación empresarial.
Ante una pandemia global y sistémica como la del coronavirus, con efectos «colaterales profundos» en la economía, en el mercado laboral y en el modelo de relación humana, Grupo SIFU ha reclamado al Gobierno y Administraciones Públicas «máxima celeridad» para garantizar el acceso a la atención sanitaria y proteger la salud de todos sus ciudadanos, pero en especial de las personas con discapacidad.
El departamento Personas de Grupo SIFU, dirigido por Juan García Caja, se ha enfrentado a un escenario «incierto y muy cambiante» en el que «ha sido imposible planificar nada para, primero, continuar velando por la salud y el bienestar de los trabajadores y, segundo, implementar una serie de medidas orientadas a garantizar la continuidad del negocio y de los puestos de trabajo a futuro».
Para la corporación, las empresas «se han visto abocadas a iniciar el arduo camino de la tramitación de los expedientes de regulación temporal de empleo a ciegas, teniendo que encarar una situación difícil que, además, mostraba un gran vacío legal y telemático por parte de las Administraciones Públicas».
«Esta circunstancia nos ha impedido transmitir mensajes claros y concisos a nuestros empleados, que es lo que en estos momentos de crisis nos hubiera gustado hacer. Con mayor transparencia, rigor y empatía hacia todos nuestros trabajadores», ha señalado García Caja.