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La Confluencia Movimiento Feminista hace «un balance negativo» de las políticas de Igualdad en el primer año de Montero

Critican su negativa a aprobar leyes abolicionistas de la prostitución y su trabajo en la Ley Trans.

La organización Confluencia Movimiento Feminista (CMF) ha hecho un «balance negativo» de las políticas en materia de Igualdad en el primer año en el Ejecutivo de Irene Montero como ministra de Igualdad por lo que pide su cese al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al considerarla «incompetente» para su puesto.

En concreto, critican que la ministra «se ha embarcado en una deriva antifeminista contraria a la defensa de los derechos de las mujeres» y, como ejemplo, señalan la postura de Montero contraria a la redacción de una ley abolicionista de la prostitución; su falta de comunicación con los movimientos feministas para redactar la Ley de Libertades Sexuales; o el hecho de que no condenara las agresiones que sufrieron las feministas del bloque abolicionista el pasado 8 de marzo en las manifestaciones de Madrid y Barcelona.

«Su incompetencia quedó patente en una entrevista realizada por ‘Infolibre’ en la cual no supo definir qué es una mujer», destaca la organización, que ha convocado una rueda de prensa este lunes para mostrar su desacuerdo por la continuidad de Montero en su puesto.

Desde la confluencia también critican que la ministra no haya respondido a una petición de reunión hecha por ellas mismas, para hablar sobre la Ley Trans. Este texto, denuncia la organización, establece una definición de ‘mujer’ que consideran contraria a la igualdad y que, a su juicio, pondría en jaque toda la normativa en vigor en este ámbito.

UNA NORMA PARA EL «BORRADO» DE MUJERES

El gabinete de la responsable de Igualdad, denuncia CMF, también se ha negado de forma «constante» a recibir a organizaciones feministas y a considerar la documentación remitida por estas en el proceso de tramitación de la mencionada ley.

La tramitación de la Ley Trans ha generado polémica en ciertos sectores del feminismo que consideran que en su redacción usa unos términos que amenazan el fundamento de la lucha por la igualdad de las mujeres.

Se refieren a los conceptos de expresión e identidad de género que eliminan al sexo como figura jurídica y, por tanto, elimina el motivo en el que, a su juicio, se basa la desigualdad entre hombre y mujer o la causa de la violencia machista. Es decir, «la violencia que se ejerce sobre la mujer sólo por el hecho de serlo».

«QUEREMOS SER SUJETOS DE DERECHO»

Desde la Federación Plataforma Trans, impulsora de esta norma, se trata de «una visión equivocada de una norma que busca la despatologización de las personas transexuales en España y el reconocimiento de la autodeterminación de género como derecho fundamental».

En declaraciones a Europa Press, la presienta de Plataforma Trans, Mar Cambrollé, explicó que el colectivo «está haciendo lo mismo que hicieron las mujeres» cuando estas, «hace 30 años, no podían viajar solas o abrirse una cuenta corriente sin el permiso marital». «Nosotros queremos ser también sujetos de derecho sin depender de que lo decida la medicina o estar tuteladas por el Estado», señaló.

Desde la Confluencia Movimiento Feminista exigen que se «reactiven» las comunicaciones con el departamento que dirige Montero para tratar todas estas cuestiones que, a su juicio, son «ineludibles» y que deben estar en la agenda feminista.