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Un 89% de los migrantes latinos en España paraliza el envío de dinero a sus hogares de origen, según un estudio

Un 89% de los migrantes latinos en España ha paralizado el envío de dinero a sus hogares de origen por la crisis del Covid-19, según los datos de una encuesta realizada por el Centro de Ayuda Cristiano.

Según ha informado esta iglesia evangélica constituida en España en 1993, de promedio los migrantes latinos en España envían 2.162 euros al año, 180 euros al mes.

En concreto, ha detallado que el 55% envía menos de 100 euros, el 39% entre 150 y 300 euros, y el 6% más de 300 euros al mes, «aunque en muchas veces combinando los ahorros de varios miembros de la familia que trabajan en España».

En relación con el uso que se le da, la organización ha apuntado que gran parte de este dinero se destina a familiares para ayudarles en la compra de productos de alimentación, electrodomésticos y medicinas, así como construirse una casa y pagar deudas en su país de origen.

En este sentido, Centro de Ayuda Cristiano ha puntualizado que Ecuador se sitúa como el primer país receptor de las remesas, seguido de Bolivia, Honduras, Colombia, Brasil y Venezuela.

En relación con los sistemas utilizados para las transferencias, Western Union es el más usado, seguido de Ria Money Transfer y Money Gram.

Además, ha señalado que el coste medio de la transferencia, dependiendo del importe, ronda los cinco euros. Asimismo, un 62% de los encuestados la realiza una vez al mes, un 10% cada dos meses y un 28% dos veces al año.

De este modo, algo más de la mitad de los encuestados informa de que envían el dinero para que se reciba en destino el mismo día; y un 46% utiliza plataformas que tardan entre 24 horas y 4 días en hacer efectivo el importe al destinatario.

El informe del Centro de Ayuda Cristiano indica que el 44% de los consultados envía dinero desde hace menos de un año, el 39% lleva entre dos y seis años haciéndolo, y un 17% más de 10 años realizando transferencias a sus países de origen.

«El flujo del envío de dinero por parte de los migrantes es una fuente de ingresos vital para muchos hogares de origen», ha declarado el portavoz del Centro de Ayuda Cristiano, Alberto Díaz, que avisa de que «si el dinero no llega, inexorablemente aumenta la desprotección, el trabajo infantil, y se reduce el gasto en educación, en salud y en calidad nutricional».

Díaz ha recordado que, durante la anterior crisis económica iniciada en 2008, «muchos migrantes latinos en España cambiaron de trabajo y sector, pasando de la construcción al retail, la agricultura y la ayuda doméstica».

«Sin embargo, este movimiento intersectorial se agrava esta vez dado que la industria sanitaria y de las tecnologías de la información requieren habilidades y conocimientos que la amplia mayoría de los migrantes no tienen», ha concluido.