El presidente niega gobernar para los poderosos y ve a Cayo Lara «un siglo atrás» y el líder de IU le recrimina su ley de aborto «del XIX».
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha desdeñado este martes las críticas que le han dedicado los portavoces de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) por criminalizar las protestas sociales, privatizar servicios públicos o tildar de «saqueador» a su Gabinete. «A ver si se enteran de que estamos en 2014», le ha soltado al líder de IU, Cayo Lara. «Que usted lo pase bien, no tengo nada que decirle», le ha llegado a responder al diputado de ICV, Joan Coscubiela.
El rifirrafe entre el jefe del Ejecutivo y los representantes de la Izquierda Plural se ha producido en un tono similar al de años anteriores, hasta el punto de que el diputado de la Chunta Aragonesista, Chesús Yuste, le ha recriminado su «tono chulesco».
Rajoy ha empezado su réplica este grupo con sorna, pidiendo a sus portavoces «mil perdones» por hacer «una incursión en la vida del «99 por ciento de los ciudadanos a los que, como todo el mundo sabe», representan IU, ICV y la CHA.
El presidente ha vuelto a defender las reformas económicas emprendidas por su Gabinete pese a la «alergia» que, a su juicio, tiene la Izquierda Plural «a la macroeconomía» y lo ha hecho para insistir en que «si no se arregla la macroeconomía es metafísicamente imposible crecer, crear empleo y atender a las personas». «Y esto no se hace con discursos, sino con políticas y con reformas como las que hace el Gobierno», ha añadido Rajoy.
MÁS RECAUDACIÓN POR EL IMPUESTO DE SOCIEDADES
También ha reprochado a Cayo Lara que «niegue hechos objetivos» sobre los datos económicos, que diga que son las políticas del BCE las que han dado resultados y no los «sacrificios» de los españoles y que le acuse de connivencia con los poderosos. «Se me pueden reprochar muchísimas cosas, pero no me venga con la historia de los poderosos», ha sentenciado Rajoy, incidiendo en que con el PP en el Gobierno ha crecido la recaudación por el impuesto de sociedades.
«Intente ser justo con sus afirmaciones y reconozca los datos objetivos para que les tomen en serio», se ha permitido recomendar al líder e IU. «¡A ver si se enteran de que estamos en el año 2014 y no un siglo atrás!», ha llegado a afirmar. Después, el líder de IU, Cayo Lara, le ha sacado la reforma de la ley del aborto: «Nos quiere llevar al siglo XIX con la ley del aborto no sé quienes son los que están equivocados de siglo».
En su réplica, el jefe del Ejecutivo ha negado estar a las órdenes de otros en materia de inmigración o de cualquier otra. «Eso es inaceptable, yo no estoy a más órdenes que las que me da esta Cámara y el pueblo español».
Ha sido en su último turno cuando ha contestado telegráficamente a la retahíla de preguntas que Lara había vuelto a plantear denunciando que previamente no le había respondido: «No voy a cesar al ministro del Interior, me parece un excelente ministro y vamos a presentar la Ley del Aborto».
NI IGNORANTES NI DESAPRENSIVOS
También ha garantizado que no va «a retirar el recurso» de inconstitucionalidad que ha presentado el Gobierno contra la ley antidesahucios andaluza y que, según Lara, condena a la gente que «echan de su casas a vivir debajo de un puente» en contra de lo que dice la Constitución.
«Creo que hay que pagar los intereses de la deuda y ni por la cabeza se me pasa que España defienda eso en los organismos internacionales», ha explicado ante las demandas de Lara en este sentido. El líder de IU le había pedido, una vez más, una auditoria de lo que considera «deuda ilegítima» y de sus intereses y le había subrayado que, pese al tono con el que les trata Rajoy, los de IU no son una «cuadrilla de desaprensivos»
«Sabemos lo que significa el déficit, que hay que salir todos los días al mercado a coger 200 millones de euros y que si les decimos que no pagamos la deuda y los intereses no nos dan los 200 millones para pagar las nóminas. Hasta ahí llegamos, en nuestra cortedad, pero llegamos hasta ahí», se ha defendido Lara incidiendo en la necesidad de acometer un plan contra el fraude fiscal que permita recaudar lo que ahora se defrauda, recortar el déficit y «plantar cara a los intereses de la deuda».
En otro momento de su duelo, Lara le ha dicho a Rajoy: «Menos mal que su objetivo prioritario era crear empleo si no, no sé como estaríamos en este momento». También los datos del paro han enfrentado al presidente y al diputado de ICV, Joan Coscubiela, quien le ha acusado de «no saber leer los datos del paro registrado» y ha dicho que, también por eso, no «merece estar ni un minuto más» como presidente.
Y es que, para Coscubiela, Rajoy «o es un ignorante o hace de Pinocho». «Usted cree que habla para ignorantes, pero no», le ha advertido, a la vez que le ha afeado el nivel de «corrupción» que, en su opinión, hay en el PP y que es el motivo por el que el presidente elude hablar de este fenómeno.
«Sé leer perfectamente los datos del paro y que haya ahora más afiliados a la Seguridad Social que hace algún año a usted le pone de los nervios y le molesta, pero a mí me alegra mucho», le ha contestado el jefe del Ejecutivo.
AL MENOS NO HA PERDIDO LOS PAPELES SOBRE ARAGÓN
En su respuesta al diputado de la CHA, Rajoy ha vuelto ha minusvalorar el apoyo electoral de esta formación: «Todo el mundo sabe que tiene al 100 por cien de los ciudadanos en Aragón y que por eso viene aquí con la indignación del pueblo aragonés», ha dicho, a lo que Yuste le ha recriminado su «tono chulesco».
Eso sí, ha admitido que Rajoy ha «progresado adecuadamente» porque, a diferencia del año pasado, este «no ha perdido los papeles sobre Aragón». También ha reconocido que en la Cámara hay más diputados aragoneses, pero ha resaltado que él es el único que interviene en el Debate sobre el estado de la Nación y quien fuerza a Rajoy a dar datos sobre las infraestructuras en su comunidad.
Como colofón a su debate con la Izquierda Plural, Rajoy ha presumido de conocer «muy bien» los problemas de Aragón, pero dejando claro que más que «hablar de ellos» prefiere tomar medidas para «resolverlos» a diferencia, a su juicio, del diputado de la CHA.