El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reconocido este miércoles que el exvicepresidente económico Rodrigo Rato fue, además de compañero suyo en el Consejo de Ministros, «un buen amigo» y no ha querido valorar su actual situación, imputado en varios procedimientos, hasta que se pronuncien los jueces.
«Esperemos a que los tribunales decidan, yo no sé, sé lo que he leído, lo de Bankia… esperemos a que los tribunales decidan y no nos erijamos en jueces, por lo menos no es mi función», ha dicho en una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press.
Así, no ha contestado a si se arrepiente de haber apoyado el nombramiento de Rato como presidente de Bankia. Rajoy se ha limitado a decir que no conoce «exactamente» lo sucedido en el banco y a recordar que la Audiencia Nacional tiene un procedimiento abierto sobre la fusión de Caja Madrid con Bancaja y la posterior salida a Bolsa de Bankia.
Según ha dicho, supone que Rato, que entonces presidía la caja madrileña y pasó a presidir la entidad que salió de la fusión actuó «en esos temas de acuerdo con el Gobierno, con el Banco de España y con la CNMV». «No me lo sé, serán los tribunales los que tengan que establecer la responsabilidad de cada cual», ha dicho.
Al final de la entrevista, a Rajoy se le ha preguntado si se sentía decepcionado por alguien de su partido, pero no ha mencionado a nadie, ni a ninguno de los que han dejado de ser del PP tras haber sido imputados en casos de corrupción, y ha optado por decir que está seguro que no le puede reprochar a nadie que haya actuado «con espíritu de fastidiar».