La portavoz del Govern, Neus Munté, ha advertido de que no se quedarán «con los brazos cruzados» ante lo que se evidencia en la ‘Operación Cataluña’, al considerar que era un plan de acoso y derribo contra el movimiento independentista.
En rueda de prensa posterior al Consell Executiu este martes, ha asegurado que trabajan para conseguir algún elemento probatorio que les permita articular una defensa de los intereses de Cataluña, del soberanismo y de las personas que «injustamente han visto atacada su honorabilidad».
«Queremos llegar hasta donde podamos con todo rigor», ha sostenido Munté, tras explicar que analizarán todas las fórmulas desde una perspectiva jurídica y de denuncia social para defenderse ante lo que, a su juicio, es una utilización de determinadas estructuras del Estado contra un planteamiento político legítimo y democrático.
Así, ha explicado que no pueden llevar a la justicia unas supuestas grabaciones que no podrían considerarse como pruebas porque no hay el reconocimiento de que se ha hecho sin el consentimiento de ninguna de las partes, entre otras cuestiones.
Sin embargo, ha considerado probado que las grabaciones e informes de la ‘Operación Cataluña’ evidencian que era un plan de «acoso y derribo» contra el movimiento del independentismo, y que no eran simples sospechas, obsesiones y visiones de los catalanes.
«En relación a la ‘Operación anti-Cataluña’ ya no nos sorprende nada. Es la triste realidad de un Estado con una baja calidad democrática», ha advertido Munté, que ha cargado contra el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
Para la también consellera de Presidencia, «en un auténtico Estado de Derecho, Fernández Díaz no sería ministro», y le ha acusado de hacer manifestaciones impropias de un político del siglo XXI.