«Nos exalta lo nuevo y nos enamora lo viejo», afirma citando al poeta Josep Vicenç Foix.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha defendido este domingo que el Partit Demòcrata Català (PDC), el nuevo partido surgido de CDC, recoge lo mejor del catalanismo político para llegar a la independencia.
En su intervención de clausura del congreso fundacional del PDC, dejando claro que hablaba como presidente catalán, ha agradecido que el nuevo partido nazca con voluntad de servir a los valores, las reglas de juego y el espíritu de este catalanismo político, y que se ponga a disposición del Govern, del Parlament y de la sociedad para hacer «la mejor política que contribuya» al objetivo independentista.
«Nos exalta lo nuevo y nos enamora lo viejo», ha manifestado Puigdemont citando al poeta Josep Vicenç Foix, destacando que la tradición del catalanismo evidencia que sabe defender una identidad, historia y cultura que pone a disposición del futuro, el progreso y la modernidad de los ciudadanos.
El presidente catalán, que ha admitido sentirse feliz y orgulloso como asociado de la nueva formación, ha resaltado la dedicación que tienen sus miembros por Catalunya tras culminar un proceso en el que han «sudado fundación con mucha transparencia, participación e innovación».
Ha constatado el encargo que tiene como presidente de llevar a Catalunya a la independencia en base a unos valores, reglas del juego, voluntad de transversalidad, radicalidad democrática e integración que, en su opinión, comparte el Partit Demòcrata Català.
Este espíritu ayuda a reforzar una cultura democrática en Catalunya de la que participan las fuerzas políticas que integran todo el arco del catalanismo, con todos sus acentos y opciones, lo que contrasta, «cada vez de forma más clamorosa, con otras culturas políticas donde se abusa del poder y ser pone al servicio de un combate ilícito contra las ideas de los otros».
En su opinión, el catalanismo siempre ha sabido interpretar lo que más le convenía porque está en constante evolución, y por ello combina la tradición con la modernidad en función de los tiempos y las circunstancias: «Todo lo que tenemos, la tradición que ha hecho que estemos aquí, es la historia del catalanismo en estado puro».
Para Puigdemont, el Partit Demòcrata Català quiere ser el instrumento útil al servicio de los catalanes y para proyectarse al mundo, alegando que el modelo catalán de hacer política es propio y capaz de hacer aportaciones innovadoras pero también capaz de inspirarse en las prácticas que se llevan a cabo más allá de sus fronteras.
ASISTENTES
Antes de su intervención ha hablado la presidenta de la Mesa del congreso fundacional, Mayte Rivero, que ha apuntado que en el nuevo partido «la discrepancia nunca más será motivo de crisis, será motivo de oportunidad».
Rivero, que ha citado a cada uno de los invitados de otras formaciones y entidades al cónclave, ha protagonizado la anécdota de la jornada cuando ha dado la bienvenida al plenario de la nueva formación al presidente ahora de CDC, Jacint Borràs, que se ha levantado entre grandes aplausos para saludar a los presentes.
También ha saludado a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y a los representantes de otras formaciones que han acudido al cónclave como Antoni Castellà por parte de Demòcrates de Catalunya; el primer secretario del PSC, Miquel Iceta; el dirigente de ERC Lluís Salvador; el diputado del PP en el Parlament Santi Rodríguez; el de ICV, Josep Vendrell, y representantes del PNV, Bloc Nacionalista Valencià, MES y Avancem.
Otros presentes en el congreso han sido los presidentes de la ANC, Òmnnium y AMI, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart y Neus Lloveras respectivamente; Camil Ros por la UGT; Toni Mora por CC.OO, y representantes de Unió de Pagesos,la Intersindical CSC; Asaja; Usoc, cámaras de comercio, del Cercle Català de Negocis, entre muchos otros.