Facebook

Detenidas 29 personas en Córdoba y Sevilla acusadas de explotar a inmigrantes con condiciones «infrahumanas»

La Policía Nacional ha dado este domingo por desarticulada una presunta organización criminal dedicada, principalmente, a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral en condiciones «muy extremas» e «infrahumanas», en el marco de una operación en la que 29 personas han sido detenidas en las provincias de Córdoba y Sevilla, acusadas de captar ciudadanos extranjeros para su explotación en distintas campañas de trabajo.

En un comunicado, la Policía Nacional ha puesto de relieve que esta actuación se conoce en el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, y ha explicado que las víctimas de la presunta organización criminal desarticulada acudían a España bajo la promesa de un trabajo digno y de unas condiciones de vida prósperas, pero los miembros del grupo «aprovechaban su vulnerabilidad y su situación de necesidad para someterlos a durísimas condiciones laborales».

Así, las investigaciones comenzaron durante los pasados meses de enero y febrero tras diversas inspecciones de trabajo realizadas en la localidad cordobesa de Palma del Río durante la recogida de la naranja.

Fue entonces, según ha detallado la Policía, cuando los agentes accedieron a diversos testimonios de los trabajadores, que manifestaron algunas de las condiciones a las que eran sometidos, como trabajar durante «interminables jornadas sin comida ni agua y cobrando cantidades muy por debajo de lo estipulado».

A raíz de estas informaciones se pudo comprobar las condiciones en las que los trabajadores eran trasladados a las fincas. En concreto, en vehículos aptos para ocho personas «metían hasta a 15 trabajadores, utilizando incluso el maletero para transportarlos», según ha señalado la Policía.

Igualmente, se pudo confirmar que, a pesar de las elevadas temperaturas durante los meses de julio y agosto en las provincias de Córdoba y Sevilla, trabajaban «en muchas ocasiones desde el mediodía hasta la puesta del sol, sin acceso ni siquiera a agua, por lo que algunos de ellos acababan sufriendo desvanecimientos, insolaciones o situaciones de deshidratación», según relata el comunicado de la Policía Nacional.

Tras una «exhaustiva» investigación, los agentes comprobaron que se trataba de una organización formada por ciudadanos de origen sudamericano, quienes, una vez que captaban a los trabajadores, presuntamente los movían entre algunas de sus empresas situadas en distintas localidades de las provincias de Córdoba y Sevilla.

Según aclara la Policía, esta organización estaba formada tanto por empresarios que utilizaban sus sociedades, como por «manijeros» que estaban a pie de trabajo «imponiéndoles las condiciones laborales y lucrándose de esa situación».

Los miembros de la organización supuestamente daban de alta de manera fraudulenta a los trabajadores en la Seguridad Social para lograr beneficios y poder darlos de alta en las empresas que ellos controlaban, si bien percibían un salario diario «sensiblemente inferior al percibido por las tareas agrícola».

De ese modo, según continúa el relato policial, los empresarios se aseguraban tener a todos los trabajadores dados de alta de cara a futuras inspecciones de trabajo, «defraudando a la Seguridad Social al generar futuras prestaciones sin tener los requisitos para poder trabajar».

UNA TREINTENA DE PERSONAS DURMIENDO «HACINADAS»

Con toda esta información, los agentes efectuaron cuatro registros en Sevilla capital y en el municipio sevillano Dos Hermanas. Dos de ellos se practicaron en domicilios de los investigados, donde se intervino diversa documentación, mientras que un tercer registro se realizó en la gestoría encargada de efectuar las altas en el Sistema de la Seguridad Social de las dos principales empresas investigadas, interviniendo numerosa documentación tanto en formato físico como digital.

El cuarto registro se llevó a cabo en una nave industrial de la capital sevillana, donde se encontraban «hacinados» varios de los trabajadores. Allí, según pone de relieve la Policía, se pudo comprobar las condiciones «infrahumanas» del lugar, que constaba de tres plantas, donde convivían más de 30 personas a pesar de contar con un solo aseo, durmiendo en el suelo y sin apenas comida.

A los detenidos se les imputan presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, falsedad documental, delitos contra la Seguridad Social, contra los derechos de los trabajadores, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y favorecimiento de la inmigración clandestina.